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miércoles, 14 de mayo de 2014

La Diferente y Los Indiferentes


Deseando que te sientas bien donde quiera que estés y que leyendo pases tu tiempo a gusto en un lugar confortable, puede que con un café, un chocolate o un té, mirando de fondo un atardecer o simplemente en el patio trasero de tu casa - como lo hago yo -, observando las hojas secas del mango y del mamoncillo.

Por momentos me voy, por momentos me quedo y entre ese vaivén voy divisando el mundo del que les quiero contar. Muy, muy lejos de mi cuerpo en el lugar donde los sueños y las ideas viven, se comparten y se utilizan, en un mundo hilarante que es tan parte de la realidad como de la fantasía. Lo veo, lo veo muy claro.

Pastos altos que al pasar del viento se mueven cual cabello sedoso, arboles frutales que ademas de sustento, proveen de techo y sombra como resguardo de un sol fuerte pero acompañante irreemplazable de un día feliz y despierto. Un riachuelo vibrante de vida, servia de arrullo y base de los sonidos del lugar, esto unido a una gran algarabía por parte de los que la frecuentan.

Se hacían llamar los Meed, se reunían siempre al rededor de un lago azul enorme donde reposan aguas tranquilas, en pocas palabras un remanso de paz en medio del desastre. Jóvenes idealistas y de convicciones claras, con conceptos diferentes de vida a la de sus cohabitantes cotidianos, que profesan a manera de augurio, la unión de las mentes en un solo horizonte. Poseedores del secreto para alcanzar el conocimiento verdadero.

Esta historia trata sobre una mujer Meed, su nombre es Luna y no hacia dos cambios de fecha que su tercer ojo había abierto. Como miembro mas reciente de su grupo, estaba llena de dudas acerca del mundo en el que nació, pero lo que mas le atormentaba en su diario filosofar, era encontrar la razón de la ignorancia colectiva y de porque al caminar sus cohabitantes cotidianos miraban su tercer ojo como si fuese un fenómeno o algo que la hiciese menos que los demás.

Esta constante en su vida la llevo a tomar una determinación, se acercaría a cada persona que la mirara de manera despectiva y le preguntaría si algo en ella lo molestaba o lo perturbaba, para así saber que era lo que debía mejorar de si misma, ya que su único propósito era el de crecer tanto espiritualmente como en sabiduría.

Se dio el día y Luna salio poco antes de que el sol apareciera, un clima benévolo la alentaba a seguir caminando, a cada paso que daba se acercaba mas a su lugar de reunión, luego de unos cuantos pasos mas sintió una mirada fría, le dio un escalofrió que recorrió su espalda hasta detener sus pies, al percatarse de donde estaba lo entendió, había tomado un camino equivocado y que lo que sentía como una sola mirada fría, pertenecía a mas de un par de ojos puestos en ella, analizó la situación y se lanzo al encuentro del que mas cercano vio, el cual al sentir que Luna se le acercaba, tomo sus pertenencias fuertemente y cambio su rumbo. Sin perder su curiosidad por saber, fue en busca del siguiente, este otro cruzo a la acera contigua con prisa. Una mano grande apretó su brazo y de un movimiento giro su cuerpo poniéndola frente a frente con un hombre de mayor altura a la suya, que con un movimiento rápido del sombrero le dejo ver un tercer ojo que bajo el escondía.

¿Que es lo que buscas Luna?, este no es lugar para un Meed, a lo que buscas no hallaras respuesta ya que los que ves a tu alrededor no tienen nada que decirte, las miradas frías que sientes son la energía negativa que te impregnan. Ven conmigo, hablaremos en otro lugar, ponte este gorro y tapa tu tercer ojo.

Confundida pero feliz de hallar alguien como ella en ese lugar tan gélido, lo siguió sin preguntar nada, hasta lograr un lugar menos concurrido. No me preguntes como se tu nombre -dijo el-, no preguntes porque te traje aquí, de hecho no preguntes cosas sin importancia, lo que sé, es lo que vi, una niña ingenua que no sabe la verdad del mundo, un momento mas y la historia seria distinta.

Te explicare lo que sucede, llegaste al sitio equivocado de la manera equivocada, los individuos que viste están llenos de envidia y al ver alguien diferente reaccionan de una manera extraña, lo señalan y huyen como reflejo automático de sus mentes, la tecnología los ha vuelto zombies y son incapaces de relacionarse entre ellos de manera física. Como yo hay muchos, pero como te diste cuenta aprendimos a pasar desapercibidos, el mundo lejos de tu lago es muy diferente, la tolerancia no hace parte del día a día y si no aprendes a esconderte acabaras mal. Sin pronunciar una palabra mas como llego el hombre, desapareció alejándose rápidamente.

Luna siguió caminando llegando a un lugar casi desierto, lleno de manuscritos empolvados como si nadie los hubiese tocado en años, allí se encontró con una niña que jugaba con su cachorro en el piso, al abrir su boca una voz dulce le dijo a Luna, siéntate a jugar conmigo, rápidamente doblo sus rodillas y se sentó en el piso, luna le pregunto a la niña que porque teniendo tantos libros cerca jugaba en el piso en lugar de leer uno. La niña en una sola frase contestó, todo lo que hay en esos escritos viene de personas como tu, que abrieron su tercer ojo y buscaron la verdad, son las historias de los grandes que decidieron dar su trabajo al mundo, pero que ese mundo no sabe ni sabrá el verdadero valor de tales aportes y que tantos libros no sirven de nada si al utilizar su contenido, la conclusión viene de una mala interpretación de lo consignado en sus paginas. Por ultimo, -dijo la niña-, no pienses como ellos que no pudieron cambiar nada, busca la manera de que lo que hagas logre liberar las mentes de los alienados.

Consternada recogió sus pasos hasta llegar a su lago, le contó a los demás Meed de lo que había vivido y de los extraños personajes con los que había intercambiado palabras. Los demás empezaron a debatir sobre lo sucedido llegando a la conclusión de que debían hacer el intento de educar el mundo para beneficio de todos y que para construir un futuro exitoso la sociedad debe estar en capacidad de identificar claramente la verdadera importancia de los factores que afectan la vida, que no deben dar poder a un invisible basado en la envidia del pensamiento popular, que la comunicación debe ser la parte mas importante del intercambio de puntos de vista y que la inteligencia no tiene nada que ver con la malicia, sino que todo lo contrario es un proceso de toma de decisiones para beneficiar a todos y no al individuo.

Luna escucho atentamente, aprendió pero también reacciono sobre una problemática a la que se le debe dar solución y de que el señalamiento solo hace parte de la influencia del grupo. Se sentó, abrió su tercer ojo al horizonte y empezó a pensar diferente...